viernes, 29 de agosto de 2014

http://www.lavoz.com.ar/ciudad-equis/seis-miradas-locales-sobre-cortazar


Sueños de memoria

Mariela Laudecina (escritora).

A los diecinueve, un amigo me prestó Historia de Cronopios y de famas. Fascinada, empecé a comprarme o a pedir prestado libros de Cortázar. Le siguieron Bestiario, Todos los fuegos el fuego,
Salvo el crepúsculo, Vuelta al día en ochenta mundos y Último Round; estos últimos, ediciones de los años 70, que eran del padre de mi amigo. En el transcurrir de las lecturas del resto de la obra, la revista La Maga sacó un número especial sobre mi escritor favorito (prácticamente era el único a quien leía) y aparecía en tamaño póster la famosa foto con el pucho en la boca que le hizo Sara Facio. Pegué la hoja en una madera y colgué a Julio en la pared enfrente de mi cama. Entonces sucedió la magia: casi todas las noches soñaba con mi amado escritor.  Me lo encontraba por la calle, me mostraba mapas, lo seguía por escaleras siniestras y otros que no recuerdo. Pero hubo uno muy vívido que me impactó, incluso lo escribí: Soñé que Julio Cortázar entraba por la ventana de mi habitación. Sus piernas eran kilométricas; casi un gigante. Hombre voluble y complicado, podría haber tocado la puerta.


Homenaje a Julio Cortázar.


El domingo 31 de agosto en el bar "Los siete locos" a las 22hs, leeré poemas de Salvo el crepúsculo y textos de Último Round junto a Santiago Pfleiderer y Juan Francisco Uriarte.

martes, 20 de mayo de 2014

No sabremos






No sabremos jamás cómo tocaba Beethoven
Ni seremos árboles, tigre
lluvia de estrellas, bicho sin ojos
El devenir nos está vedado
Sólo el que pelee consigo
desde el sueño al desayuno
quizá se acerque al intento de ser
él mismo, el propio
canal, tubo resplandeciente
y comprenda algunas cosas: un aleteo
el alcance de una mirada, la alegría del silencio
un desplazamiento que parece inamovible
y acaso el escalofrío que produce la muerte
cuando nos respira en el costado.





lunes, 21 de abril de 2014

De la serie "Trolebus"



Tres gatitos de espaldas en el techo
un regalo para mí
¿Quién será Benavente?
cualquier profesión menos músico
Presidentes, gobernadores, políticos en general
¿Por qué asocian lugares con puestos de conducción?
No cargamos Red bus
Quiero tener un pantalón amarillo huevo
Calabazas a 20 pesos
Un camión repleto de zapallos
a rayas verdes y naranjas
El príncipe feliz vende casa
Hay un cinco pintado en la pared
lo atraviesa una línea
¿Un lubabic?
Sí, naturalmente
compra venta alquiler tasación
Mirasoles que no miran
La casa del sandwich
Te amo Cuervo ¿Edgar Allan?
Otra vez el 5 atravesado
¿Banda de rock?
¿Chicos al pedo?
En la terraza
changuito de súper
adornado con broches de colores
“Educar, sentir, luchar”
Maestro Fuentealba presente
Plaza Las Heras
y la imagen de Saki 
Policías, policías, más policías
Fuera Monsanto
Obrero se enreda el pie con un cable
¿Es norteño? ¿Peruano? ¿Boliviano?
¿Evoista? ¿Chavista? ¿Peronista?
Hombre rubio alto corre
necesita skate que no usa el de atrás
A mujer se le escapa panza prominente
que dice: no tengo problema con mi cuerpo
Los pralineteros ganan mucho dinero (me lo dijo un amigo)
Es jueves santo
poca gente en la calle
comen huevos de chocolate
Un ciego espera para cruzar
Se nubló ¡Qué alegría!
Chicos y chicas bonitas
basta de comprar perros de raza
Adopten mestizos
Un japonés por las vías del tren que ya no existe.



domingo, 23 de marzo de 2014





Desayunamos en el patio
bajo los últimos coletazos del verano
Untamos galletas con queso y dulce de calafate
Aimée juega con una hormiga
La observa, la deja andar
y con la punta de los dientes
quizá con la lengua
arroja al insecto fuera de su recorrido
Queda algo maltrecha
temo que la mate y la distraigo
Las plantas, hermosas
Los cactus, brotes nuevos
El Ginkgo intacto a pesar de la caída
Me contás que es uno de los árboles más antiguos
y tiene propiedades curativas
Traés tu libro de los árboles
Fantaseo con una casa arriba de un Baobabs
Te levantás de la silla para estirar las piernas
y pienso que sos tan bello como un árbol muy alto
de hojas plateadas y el tronco suave
No te lo digo
Me dan ganas de estar en un bosque
rodeada de vegetación
y acostada en el suelo
hundir los dedos en la tierra
Ser toda nariz y ojos
No pensar
Oír el crujir de las hojas bajo mi cabeza
el pelo 
cuando giro el cuello
Córdoba tiene un jardín botánico
más grande que el de Bs As, pero descuidado, decís
Y vuelvo en mí
con los 4.843 años del pino longevo Matusalén
Lo poco que vivimos
Aimée mató a la hormiga.