domingo, 8 de mayo de 2016

Se me ocurrió escuchar a Frenkel
luego de la mujer inquietante
nacida en el 41
Estuvo algunas horas
de telón
escenografía sexy
algo contenida
El vino se hizo verborragia en mí
Y vos
poderoso, cruel, de esa forma extraña
que tiene alguna gente de serlo
decís: hay un solo motivo que me retiene
Me besás y sonreímos
Frenkel nos respalda y bendice
Creo que te estoy soñando
creo que ya estuve aquí
Oigo los ecos del tiempo

Y fui yo, la misma
quien se largaba de un avión sin paracaídas
con el orgullo bordado de lentejuelas
ante un posible acto de soberbia
de alguien que desea tener
y lo consigue
y no sabe muy bien qué hacer
No
no hubo ni habrá tal verbo
es algo que se parece
al dibujo del fuego
Las coincidencias no van a salvarme
pero sigo
Ya estuve en la ambigüedad
en la sospecha
en los desplazamientos del amor

Ahora es esto
que se mueve en el aire
en la edad solitaria
y he decidido tomarlo
Entrar en el juego
herida aún de abandono
Lo que tengo en mis manos es puro acto
Cada vez somos menos
los que nos adentramos en el bosque
No se trata de intuición, de coraje
Es un saber
y nos distraemos
con el sonido del relámpago y su luz

Fue raro, amistoso
decís
Otra vez el miedo, pienso
Y no te lo digo, claro, para qué.








miércoles, 30 de marzo de 2016

Me gusta sentarme en el bar de la Ayacucho
a tomar café y ver pasar gente
charlo con el dueño
hablo con los vendedores ambulantes
le  pregunto sobre sus vidas
y cuando ya no hay nada que me distraiga
y vuelvo a la tristeza
miro el cartel luminoso de la esquina
que dice Se puede. Ahora sí se puede
Aunque se trate de la Municipalidad de Córdoba.

jueves, 17 de marzo de 2016


Creer: el otro nunca encaja 
es fácil, es cómodo
darle vueltas al asunto
exponerlo
Lo difícil es ganarse la guerra
acompañado, en solitario
Lo difícil es vaciarse y que nada te perturbe.

sábado, 19 de septiembre de 2015

jueves, 4 de junio de 2015

Mi nuevo hijo Uruguayo. "La culpa es del sueño" Editorial Yaugurú.




He parido un ternero
pequeño y rosado
y me lo han robado para matarlo
He dado a luz en la calle
luego de pujar por horas
Gente que pasa mira con asco
un hombre se acerca
y dice: rápido, corten el cordón
La placenta se desliza
como otro animal           
Una mujer lo carga
pido que me lo devuelva
Vivirá, contesta y le creo
En el asfalto, sola y vacía
me veo correr junto a él
en un prado de margaritas.




Estoy enojada
Papá no me deja salir de casa
Mamá guarda silencio
está de acuerdo
Cierra la puerta con llave
A tu habitación, dice él
Tengo cuarenta años, grito
Siento la ofuscación en el cuello.






Una vez tuve dos penes
Sufrí porque soy mujer y no los quería
No tenía idea de cómo habían crecido
en cuánto tiempo
Al costado de mi vagina
colgaban como chorizos
Me tranquilicé, sabía que podía operarlos
Freud se equivocó. No nos falta nada.