viernes, 16 de agosto de 2013







Anoche
en un barrio desconocido
una ola gigante
arrasó a mi madre
a mis abuelas y a mí
Mamá dijo:
Vamos a congelar el agua
mirala fijamente
concentrá tus fuerzas
y el agua se detuvo en un iceberg
Duró poco
el hielo se partía y el mar nos alcanzó
Nos abrazamos
mi madre, mis abuelas y yo
La primera vez que no temo morir
despierto.




7 comentarios:

Miriam Tessore dijo...

Yo soñé que una mujer grande, de cabellos oscuros, con placer y sin asco alguno olía el aliento de las personas y les daba su profecía (presente, pasado, futuro, enfermedades, etc.)

Cuando faltaba una persona para que me toque a mí, sonó el despertador...

No vale!

Leo Mercado dijo...

Tengo tres cosas para decir:
1) Es fantástico leerte. así que podrías publicar entradas más seguido.
2)El mar es, por lo general, una metáfora de la huída, de algún escape. Aquí, se traslada un instante hacia el congelamiento, que es, como se ve, frágil. Como el poema. Como la muerte. ¿Como vos?
3) El sueño de Miriam es INCREIBLE. Alguien tendrá que escribir algo al respecto!!! Esa imagen de oler el aliento y predecir el futuro es genial (por lo general, mediante el aliento se puede predecir el pasado, y sobre todo, lo que el alientador ha comido: cebolla, ajo, etc.).

Mariela Laudecina dijo...

Miriam te despertaste porque te dio cagaso! En el fondo no querés saber!
abrazo y gracias por pasar.

Mariela Laudecina dijo...

1)Gracias, lo intentaré
2)No querés ser mi psicoterapeuta?
3)Si alguien tiene que animarse a escribir es Miriam. Después de tanta lectura encima, no creo que no sea capaz de escribir un lindo poema.

Leo Mercado dijo...

2) No.

Mariela Laudecina dijo...

Que mal amigo Mercadito.

Leo Mercado dijo...

Jajajajaja.
Y bueh.